Lo mejor del 2009

| Posted in , , , , , , , , , , , , , | Posted on 21:45

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El 2009 se acaba y, como ya viene siendo tradición, toca hacer un repaso de lo ha dado de sí el año en el aspecto televisivo. Aviso que en la lista he incluido lo mejor de mi 2009, es decir, que también he incluido algunas series ya terminadas pero que hasta este año no he tenido la oportunidad de verlas en condiciones.

- Los realities. Descubrir las posibilidades de la telerrealidad que se hacía al otro lado del charco ha sido sin lugar a dudas una de las cosas más destacables de mi año televisivo. Big Brother US me tiene obsesionado como ningún otro programa, Survivor es adictivo y sorprendente, The Amazing Race emocionante como pocos y cada capítulo es todo un chute de adrenalina para el cuerpo, y Project Runway es lo más entretenido que he visto en mucho tiempo. Desde que he entrado en el mundillo de los Head of Households, los Tribal Councils, los detours y los "You're out!", cualquier reality español me sabe a poco.

- Las segundas temporadas de Dollhouse, Chuck y Parks and Recreation. Tres series que no hicieron nada relevante en su primera temporada, pero que luego empezaron a crecer y se desmarcaron como las mejores del año. Bueno, quizás no las mejores, pero el salto de calidad que pegaron en su segunda temporada es realmente significante y digno de mención. Chuck potenció los arcos argumentales de varios episodios, Parks and Recreation se distanció de The Office y mejoró notablemente a sus personajes secundarios, y Dollhouse se dejó de tonterías, ahondó en su mitología y entró en acción de una forma insuperable.

- La Scooby Gang. Si tuviese que quedarme con una única serie de este 2009, y aunque no sea precisamente de este año, esa sería Buffy. Me enamoró prácticamente desde su primera temporada, e ir descubriéndola poco a poco, a lo largo del año y sin prisas, ha sido una experiencia fantástica e inolvidable. Es una serie que a primera vista parece cutre y vacía, pero que una vez que entras en ella te atrapa para siempre. El vacío que deja una vez que se termina es inmenso, pero el viaje es simplemente maravilloso.

- El final de Battlestar Galactica. Tal y como me lo esperaba: épico, tenso, espectacular y un punto y final magnífico para una serie que me cautivó y me enganchó como ninguna otra lo había hecho hasta entonces. Además, fue aún más sorprendente por la forma en la que terminó, justo lo contrario de lo que muchos esperábamos. Cada vez se la echa más de menos. So say we all.

- La cuarta temporada de Dexter. Poco más que añadir a lo que se ha ido comentado en los últimos días. Si ya con se segundo año se reveló como una de las grandes series de los últimos tiempos, en el cuarto se confirmó como la mejor del año. Una temporada casi perfecta, sin bajones, con un ritmo envidiable, muy emocionante y con un rival a la altura del protagonista.

- Children of Earth. Torchwood nunca ha sido una gran serie (aunque yo la pongo por encima de Doctor Who), eso hay que reconocerlo, pero su tercera temporada fue de sobresaliente y de lo mejor que hemos visto este año. Cinco capítulos trepidantes, muy oscuros y con ese regustillo amargo y desolador marca de la casa. ¿Lo mejor de todo? Que el año que viene habrá temporada regular de 13 episodios.

- El resurgimiento de Anatomía de Grey y Mujeres Desesperadas. Dos series que habían tocado fondo y que, cuando todo parecía perdido, van y nos regalan grandes temporadas cada una (la sexta en el caso de las desesperadas, y la quinta de Grey). Si tuviese que quedarme con algo de estas temporadas, serían dos personajes: Arizona, la pediatra del Seattle Grace, y Angie, la nueva vecina de Wisteria Lane. Llegaron en el momento justo y ayudaron a sus series a levantar el vuelo cuando más lo necesitaban.

- Glee. Mi estreno favorito del año, y una de las series con las que mejor me lo paso ahora mismo. Claro que no es perfecta y que todavía tiene mucho recorrido por delante, pero de momento está siendo bastante entretenida y con eso ya me basta.

- Arrested Development. No sé si será la mejor comedia de la década, pero desde luego es mi favorita (y eso que The Office puso el listón alto). La descubrí este verano y los buenos ratos que pasé con sus tres temporadas fueron impagables. Inteligente, divertida, rápida y, sobre todo, muy absurda. La familia Bluth es insuperable y nunca habrá un grupo de personajes que consiga estar a su altura.

- La segunda generación. Skins renovó a todo su reparto en su tercera temporada y el experimento no le pudo salir mejor. Un nuevo grupo de chavales que no tenían nada que ver con los anteriores y que no han decepcionado en absoluto. Hasta diría que me gustan más que los de la primera generación, que era un buen grupo pero algo descompensado (ese Anwar o esa Michelle). Aunque más allá de los nuevos personajes, lo que más me ha gustado de la tercera temporada es que combina perfectamente el tono dramático de la segunda con la locura y el desfase de la primera.

Notas del primer cuatrimestre

| Posted in , , , , , , , , , , , , , | Posted on 09:38

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Llevaba un par de semanas queriendo hacer un repaso a esta primera mitad de la temporada televisiva, y qué mejor forma que siguiendo este meme que publicó Moltisanti hace algunos días. He hecho algunas modificaciones (no he incluido ni los apartados de mejor y peor capítulo, ni tampoco la fecha de regreso), y para darle un poco más de vidilla al asunto las he ordenado desde la nota más baja hasta la más alta, es decir, de la peor serie a la mejor.


Alumno: The Big Bang Theory
Curso: 3ª temporada
Calificación: 3 (Insuficiente)
Observaciones: Da la sensación que los responsables de la serie se han relajado este año. Atrás quedaron los chispazos de humor y esos capítulos que eran para troncharse de risa de temporadas anteriores, e incluso las salidas de Sheldon cada vez son menos ocurrentes. Él y Penny siguen siendo lo único decente de la serie con diferencia, y la única razón por la que estoy aguantando esta mediocre temporada. Por ellos, y por la madre de Leonard, que debería salir más a menudo.


Alumno: Cómo conocí a vuestra madre
Curso: 5ª temporada
Calificación: 4 (Insuficiente)
Observaciones: Cómo conocí a vuestra madre no está pasando por su mejor momento. Lleva dos temporadas mediocres y viviendo de las rentas de años anteriores, que es algo que personalmente me pone de los nervios. Se ha vuelto repetitiva, sin chispa y sus personajes han pasado de encantarme a cansarme. Barney está quemado, Ted directamente es un sopor y Lily y Marshall como la pareja más adorable del mundo ya me aburre. Aunque siempre seré del Team Scherbatsky a muerte, un solo personaje no me parece suficiente aliciente para seguir viendo la serie. No quiero abandonarla y dudo mucho que algún día lo haga porque todavía le guardo cariño por sus tres primeras magníficas temporadas, pero hay veces que me lo planteo seriamente.


Alumno: Bones
Curso: 5ª temporada
Calificación: 5 (Suficiente)
Observaciones: Con Bones esta temporada me está pasando algo muy curioso. Durante mucho tiempo fue una de mis series favoritas y la que esperaba con más ganas cada semana, pero ahora me provoca una indiferencia terrible y acumulo capítulos de la pereza que me dan. El problema es que una vez que los veo me vuelvo a enamorar de Brennan y Booth, pero que me cueste tanto ponerme con ellos es algo que me preocupa. Espero que la segunda parte de la temporada me reconcilie con la serie.


Alumno: The Amazing Race
Curso: 15ª temporada
Calificación: 6 (Bien)
Observaciones: Una temporada correcta, poco espectacular, sin apenas ningún momento memorable (además del drama de los manguitos) y con unos concursantes demasiado aburridos y comedidos. Además, lo peor que le puede pasar a un programa en el que la emoción y el chute de adrenalina que suponen sus capítulos lo es todo, es que sea previsible. Menos mal que estaba por ahí la Miss América endemoniada y que a ratos parecía la reencarnación de la cheerleader malhablada de la entrega anterior, que si no esta temporada hubiese sido aún más coñazo que la pareja ganadora.


Alumno: Modern Family
Curso: 1ª temporada
Calificación: 6.25 (Bien)
Observaciones: Tuvo un arranque bastante convincente, pero pasados unos cuantos capítulos la serie me empezó a parecer más de lo mismo. Tiene muy buenos momentos, algunos personajes son la monda (soy fan de Manny, Gloria y Mitchell) y resulta ciertamente entretenida, pero ya. Es una buena comedia pero no es ni de lejos la mejor de la temporada.


Alumno: The Office
Curso: 6ª temporada
Calificación: 6.5 (Bien)
Observaciones: Bastante mejor que la temporada anterior pero muy lejos del ingenio y agudeza de los mejores tiempos de la serie. De momento está siendo un año correcto, sin grandes capítulos pero tampoco grandes decepciones, y que apunta maneras de cara a la segunda parte de la temporada.


Alumno
: Glee
Curso: 1ª temporada
Calificación: 7 (Notable)
Observaciones: My life would suck without you.


Alumno: 30 Rock
Curso: 4ª temporada
Calificación: 7 (Notable)
Observaciones: 30 Rock tiene sus altibajos, pero hay que reconocer que esta temporada, lejos de la genialidad de sus dos primeros años, está manteniendo un muy buen nivel. Jack y Liz siguen siendo una de las mejores parejas televisivas de los últimos años, Tracy (y sus momentos absurdos con Jenna) cada vez me resulta más divertido, y la trama del nuevo actor del TGS está siendo genial.


Alumno: Dollhouse
Curso: 2ª temporada
Calificación: 7.5 (Notable)
Observaciones: El salto de calidad que ha pegado de un año a otro es impresionante. La primera temporada me gustó y le vi potencial, pero nunca creí que fuese a mejorar tanto en apenas unos meses. Lástima que justo haya empezado a despegar una vez ha sido cancelada, porque de aquí puede salir algo muy grande. La recta final promete, y si mantiene el nivel de sus últimos capítulos, puede ser fantástica. Espero que no acabe decepcionando a última hora, que las expectativas están muy altas.


Alumno: Mujeres Desesperadas
Curso: 6ª temporada
Calificación: 8 (Notable alto)
Observaciones: Más desesperadas que nunca.


Alumno: Survivor: Samoa
Curso: 19ª temporada
Calificación: 8.25 (Notable alto)
Observaciones: Cuando el público no vota.


Alumno: Parks and Recreation
Curso: 2ª temporada
Calificación: 8.5 (Notable alto)
Observaciones: Tiempo. La mejor comedia de la temporada con diferencia.


Alumno: Dexter
Curso: 4ª temporada
Calificación: 9.25 (Sobresaliente)
Observaciones: Rozando la perfección.

Cuando el público no vota

| Posted in , , | Posted on 00:44

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La ausencia de televoto en los realities americanos es sin duda uno de las grandes virtudes de este tipo de programas. El desarrollo de los acontecimientos depende únicamente y exclusivamente de los concursantes, que con sus acciones y decisiones serán los que determinen quién es el expulsado de la semana, quién tiene inmunidad e incluso quién es el ganador de la temporada. De esta forma el proceso se dignifica y los propios concursantes se ganan un respeto por haber llegado hasta ahí por sus propios méritos y no simplemente porque han caído simpáticos a un determinado sector del público.

Si por algo no me está convenciendo esta edición de Gran Hermano es porque sus concursantes han sido demasiado jugadores (malos) desde el principio. Esto no es que me parezca mal del todo, pero es que intentar ir de jugador y estratega en un concurso en el que la última palabra la tiene el público es una tontería. Puedes sortear salir nominado semana a semana, pero si al público no le gustas, a la mínima oportunidad que tengan de echarte vas a ser expulsado. Fenómenos como el de Pepe en la séptima edición no se van a volver a dar, eso por supuesto, así que de nada sirve jugar a ser el más listo del grupo porque va a ser una pérdida de tiempo.

Durante las primeras semanas de esta edición, un pequeño grupo de concursantes controlaban las nominaciones y eran ellos los que decidían quiénes estarían en la palestra cada semana. Si esto fuese Big Brother US o Survivor me parecería estupendo y probablemente celebraría este tipo de estrategias, que al fin y al cabo son las que hacen que este tipo de programas sean tan emocionantes. Pero en Gran Hermano, donde el voto decisivo lo tiene el público, es una estupidez. Primero, porque automáticamente los que la llevan a cabo van a caer mal fuera y segundo, porque una vez que uno de ellos salga nominado, va a ser expulsado con un porcentaje arrollador. En esta temporada tenemos los casos de Nagore (expulsada con un 95%, igualando el récord porcentaje de expulsión a nivel mundial), Rebeca (92.5%), Juan (70%) o Melanie (52%). Realmente seguir una estrategia agresiva de este tipo en Gran Hermano es un arma de doble filo porque por una parte te garantiza evitar las nominaciones durante un tiempo determinado, pero también te convierte en un objetivo fácil cuando te enfrentas al público.

Sin embargo, en los realities americanos sucede todo lo contrario. Como el público no interviene en ningún aspecto del programa, los concursantes no se cortan un pelo y no tienen reparos en mostrar su verdadera cara. Las alianzas, estrategias, mentiras, manipulaciones y puñaladas por la espalda están a la orden del día, Les da igual parecer unos cabrones despreciables si así pueden llegar a la final y, por supuesto, ganar. ¿Que tienen que hacer campaña para expulsar a su propia pareja si le ven como un rival? Lo hacen, y sin remordimientos. ¿Que su BFF es un potencial ganador? Inventan cualquier mentira y le hacen un backdoor como la copa de un pino. ¿Que su padre supone una amenaza para su supervivencia en el programa? Pues se plantean expulsarlo a la mínima de cambio, ya ves qué problema.

Los concursantes de allí no son como los de aquí, que vienen cargados de buenas intenciones y a vivir la experiencia. Los americanos tienen claro que si van a un concurso como Big Brother o Survivor es para llevarse el premio a toda costa. Por eso disfruto tanto con estos programas, porque sus concursantes no se andan con medias tintas y son capaces de vender su alma al diablo con tal de ganar un puñado de dólares. Mientras que aquí nos conformamos con los polvos de Arturo e Indhira o las estrategias baratas de los "feos", en América tienen a la biznatch de Natalie (o Nata-LIE, como la llamaban en los foros yanquis) o al nerd entrañable de Ronnie (ambos de Big Brother 11), a EvelDick y su malérrima hija Danielle (Big Brother 8), a la bitch de Libra y Dan y su Replacement Nominee Roulette en la octava semana de Big Brother 10 o la dulce venganza de James en Big Brother 9. No hay color.

Pero las manipulaciones y el juego sucio no sólo se limitan a Big Brother US. En la última temporada de Survivor (la única que he visto hasta el momento) también hubo un concursante que literalmente se adueñó del programa mediante manipulaciones, engaños y backstabbings. Antes de nada, tengo que reconocer que este tipo de concursantes sin escrúpulos y que hacen lo que sea con tal de ganar suelen ser mis favoritos porque son los que de verdad se toman el programa en serio y saben que están ahí para jugar y ganar. Me da igual que sean rastreros o despreciables, prefiero mil veces villanos como EvelDick o Matt de Big Brother 9 antes que macetas que están ahí porque sencillamente no suponen una amenaza para nadie como el propio Jaison en esta temporada de Survivor, Zach en Big Brother 8 o Jordan en Big Brother 11, por poner unos ejemplos fáciles.

El caso es que Russell ha sido el verdadero aliciente que he tenido para seguir viendo Survivor. (A partir de aquí hay SPOILERS de Survivor: Samoa). Los primeros capítulos no me parecieron nada del otro mundo y, de hecho, algunos me aburrieron lo suyo, pero conforme fueron pasando las semanas la cosa se empezó a poner interesante y una vez que se produjo la unificación de las tribus, caí completamente enganchado. Y todo gracias a las maquinaciones de un concursante a la que se la soplaba todo y cuyo único propósito era ganar a toda costa. Mintió, utilizó y manipuló a sus compañeros a su antojo, consiguió librarse de una expulsión in-extremis y "blind-sideó" a todo el consejo tribal con una impactante revelación (ese momento fue sencillamente delicioso e impagable), se fue librando de todos los rivales fuertes sin dificultad y, en definitiva, controló todo el programa desde el principio hasta el final.

No es de extrañar que ya se hable de él como el gran villano de la historia de este programa, y con toda la razón del mundo. Sin haber visto ninguna temporada anterior, dudo mucho que haya un concursante que iguale en maldad e hijoputismo a Russell. Pero el problema de llevar una estrategia tan agresiva y reprochable es que no todo el mundo la aprueba. Pasa algo parecido a lo del tema del televoto: puedes montártelo muy bien y llegar a la final, pero quienes deciden al ganador de la temporada son los nueve últimos expulsados, esos a los que Russell ha engañado y expulsado uno a uno (que, para más inri, eran todos de la tribu contraria).

Dejando a un lado que sea un tipo odioso y despreciable, es indiscutible que Russell ha sido con mucha diferencia el mejor jugador de la temporada y que, por supuesto, merecía ganar. Ya no sólo por el tema económico, que eso a él le da igual (está forrado y no necesita el dinero para nada), sino por orgullo. En una final con Russell, Natalie y Mick, me parece impensable que alguien como Natalie (que me parece muy mona y siempre me ha caído muy bien pero que como jugadora no hizo demasiado aparte de expulsar a Erik) sea proclamada ganadora antes que Russell. Pero, como en el televoto, si al jurado no le gustas, preferirán votar a alguien que se ha mantenido en un segundo plano y ha concursado como ha podido, antes que al cabrón que se encargó de expulsarles uno tras otro. Una lástima, pero el mundo está lleno de reventados. Otra vez será.

Claro que si existiese el voto del público en los realities americanos, no cabe duda que Russell, como EvelDick, Danielle o Ronnie hubiesen sido expulsados a la mínima de cambio y nos habríamos quedado sin estos grandes concursantes demasiado pronto. Que serán todo lo despreciables que queráis, pero sin ellos sus respectivas temporadas no habrían sido las mismas.

Rozando la perfección

| Posted in | Posted on 12:38

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Sin spoilers

Si todavía queda alguien que no se ha decidido a darle una oportunidad a Dexter, por favor, que lo haga inmediatamente. Da igual que las series de cable no te gusten, te den pereza o que estés harto de escuchar hablar maravillas de esta serie: Dexter hay que verla. Ya no sólo por su cuarta temporada, de lo mejorcito que se ha podido disfrutar últimamente en la televisión americana, sino porque sus dos primeros años son de matrícula de honor. Es cierto que la tercera temporada no está a la altura y que acaba siendo un despropósito como una catedral, pero como cada año de la serie es independiente se puede saltar y hacer como si nunca hubiera existido.

La cuarta temporada, por su parte, no se la puede perder nadie. La serie se recupera del bajón de su año anterior y además se permite el lujo de superar ampliamente el nivel de su mejor temporada hasta el momento, la segunda. Y lo mejor de todo es que lo hace sin caer en recursos fáciles, repeticiones o giros previsibles o "porque sí". Quizás esa sea la mejor virtud de la serie: cuando parece que ya te ha mostrado todo lo que tiene que ofrecer, llega una nueva temporada con una trama totalmente distinta que te acaba sorprendiendo aún más que la anterior.

En la cuarta temporada volvemos a tener a un rival a la altura de Dexter, sólo que esta vez de verdad. Primero fue el asesino del camión frigorífico, luego vino la perturbada Lila y después llegó Miguel Prado, lo único decente que trajo la tercera temporada. Pero todos estos, que parecían insuperables en su día, palidecen ante Trinidad. Un personaje de los que no se olvidan fácilmente; siniestro, inquietante, fascinante y con una historia detrás que engancha desde el primer minuto y no te suelta hasta el último capítulo.

La evolución del arco de Trinity ha sido de lejos lo más seductor de la temporada. Cómo le conocemos en los primeros capítulos a través de sus rituales, aún sin entender nada del proceso o de lo qué realmente significa para el personaje, para luego descubrir su realidad, que resulta ser todo lo contrario de lo que podía esperar de un perturbado como él. Esa analogía que se establece con Dexter es fantástica y todo un acierto porque vuelve a poner al protagonista en el centro de la acción y con nuevos conflictos a los que hacer frente.


Algo que siempre me fascina de la serie es la capacidad que tiene de innovar en cada temporada y presentarnos a un Dexter totalmente distinto: soltero, libre y con algunos "unfinished business" con su pasado; oscuro y al límite; amigo y responsable; y ahora padre de familia. El personaje ha ido evolucionando a lo largo de la serie de una manera increíble y sobre todo coherente, especialmente en estas dos últimas temporadas en el que el choque entre el Dexter asesino en serie y el Dexter responsable y a cargo de una familia se ha visto aún más acentuado y ha sido el motor de la serie.

Todo esto desemboca en una recta final de temporada trepidante y que deja sin aliento hasta al más impasible con un Dexter al límite y un escurridizo Trinity a cada capítulo más espeluznante y psicópata que el anterior. Impagable el noveno capítulo de la temporada, "Hungry man", uno de los mejores de toda la serie, con esa tensa comida familiar de Acción de Gracias en medio de una conseguida atmósfera de peligro, terror y nerviosismo que no sabes cómo puede terminar realmente. Claro que todo el mérito lo tiene John Lithgow, que está estupendo en su papel de Trinity y consigue plasmar en todo momento el mal rollo que debe dar el personaje.

El final (sin entrar en spoilers) es impresionante y el broche de oro a una temporada prácticamente perfecta. La última escena es de lo más devastador que he visto en mucho tiempo, no sólo por lo que implica sino por las consecuencias que traerá a la serie. Una vuelta de tuerca inteligente, inesperada y muy arriesgada que cambian por completo las reglas del juego. El golpe de efecto del final sólo se podía dar en esta temporada, y nos lo han estado anunciando casi desde el principio. Eso es lo mejor de todo, que pese a lo demoledor del final, no es algo gratuito ni sacado de la manga a última hora porque a lo largo de la temporada nos han dejado caer pistas de que algo así podía pasar. Quizás no así, pero sí parecido. Era el único final posible.

En resumen, una temporada trepidante, emocionante y sorprendente con un rival a la altura de la serie y un final desgarrador que abre un gran abanico de posibilidades de cara a la quinta temporada. Vuelvo a lo del principio: Dexter hay que verla. Ni que sea su cuarto año. Si os convence, ya habrá tiempo de ver los tres anteriores. Todavía tenéis tiempo hasta que empiece la quinta temporada, allá por septiembre del año que viene. Que larga se va a hacer la espera.

Deberes para Navidad

| Posted on 00:02

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Gracias a Dios que la Navidad ya está aquí. Por mucho que me gusten las series que sigo semanalmente, reconozco que llega un momento que tanto proceso de búsqueda de capítulos, descargas y visionados contrarreloj para llevar las temporadas al día me acaba saturando. Además, nunca viene mal tomarse un descanso de las series que seguimos regularmente y ponerse con esas otras a las que nunca terminamos de darle una oportunidad por falta de tiempo o ganas, que en mi caso este año unas cuantas.

En primer lugar, Friday Night Lights. Esta serie ha sido desde hace mucho tiempo una de mis grandes pendientes. Siempre he querido darle una oportunidad, pero nunca encontraba el momento ni las fuerzas necesarias para ponerme con ella. Incluso llegué a comprarme la primera temporada en DVD hace ya casi un año, y hasta hace poco más de una semana la he tenido muerta del asco en la estantería. Pero todo ha sido ponerse con ella y ahora mismo ya llevo vistos unos 15 capítulos y estoy encantado. Me declaro fan absoluto de la serie, y de sus personajes en general y de los Taylor en particular. Esta serie es muy grande y me ha sorprendido muy positivamente. Por lo que estas vacaciones toca terminar la primera temporada, y si puedo también la segunda. Clear eyes, full hearts, can't lose!

Por otra parte, las Navidades pasadas vi la primera temporada de The Wire, así que ahora toca ponerse con la segunda. Ya he visto los cinco primeros capítulos y tanto personaje nuevo y tanta tramas me tienen un poco descolocado, pero poco a poco me está empezando a enganchar. De momento no puedo decir que me esté pareciendo gran cosa, pero también es cierto que The Wire es una de esas series que se toman su tiempo a la hora de desarrollar sus historias.

No tenía pensado ponerme con ellas, pero al final he caído y he decidido darles una oportunidad a The Shield y Entourage. The Shield siempre me ha dado mucha pereza, e incluso reconozco que nunca se me ha pasado por la cabeza ponerme con ella, pero tantas buenas críticas en estos últimos meses han picado mi curiosidad. Entourage tampoco es una serie que me llame especialmente, pero estaba buscando una comedia de 20 minutos para ver en los ratos muertos y al final ha acabado cayendo ésta. No sé muy bien qué esperar de ella, así que con que me entretenga es suficiente.

Otra que tampoco entraba en mis planes es Expediente X. Me han dejado la primera temporada en DVD, oportunidad perfecta para por fin una oportunidad a este clásico de la televisión. En realidad sí vi algunos capítulos cuando se emitía en Telecinco, pero todavía era un niño y reconozco que me daban bastante miedo. Ya voy avisado de que la primera temporada es la peor y de que no tengo que asustarme con ciertos estilismos, así que a ver con qué me sorprenden.

Y en cuanto a los realities, seguiré con Big Brother US 9 y si tengo tiempo, veré la cuarta temporada de Project Runway. Al final sí que voy a tener las vacaciones ocupadas, y eso que pensaba que me iban a faltar series con las que perder el tiempo.